Dos nuevos desarrollos en nanotecnología prometen cambiar el mundo para siempre en poco tiempo: los memsistores y las baterías con nanotubos de carbono. Estos nuevos descubrimientos podrán cambiar la forma de almacenar datos y energía en los dispositivos electrónicos y convertirlos en algo nunca antes visto por el hombre.
![]() |
Los ramsistores
'Por fin una tecnología futurista se va a materializar en el mercado real de la informática. Llevamos mucho tiempo asistiendo a todo tipo de noticias espectaculares sobre nuevas memorias, nuevos chips y hasta materiales casi divinos, pero a la hora de la verdad todos son proyectos a largo plazo que no consiguen ver el escaparte de las tiendas. Los memristores parece que llegan para quedarse y HP asegura que para el 2013 dispondremos de máquinas con este tipo de memorias.
Hewlett Packard se ha propuesto lanzar al mercado productos comerciales con memoria basada en memristores en un plazo de 3 años. Stan Williams, investigador senior de HP y director del laboratorio de sistemas cuánticos y de información de la empresa, afirmó que su grupo está probando el primer grupo de muestras de dispositivos de memoria de memristor fabricadas en unas instalaciones de semiconductores sin especificar. Las muestras de matrices de memristores se están construyendo en obleas de silicio estándar de 300 milímetros. La fase de experimentación ha acabado con buenos resultados en el laboratorio y la empresa ahora quiere rentabilizar sus investigaciones pasando a fábrica lo aprendido con esta tecnología tan interesante.
Los memristores han sido objeto de mucho interés porque son capaces de funcionar con una actividad análoga a lo que ocurre en una sinapsis dentro del cerebro humano. Su potencial es enorme puesto que su propiedad principal radica en que pueden cambiar entre cientos de estados aunque por ahora los científicos sólo han podido obligarles a comportarse como transistores digitales, esto es, entre dos estados concretos: cero y uno. Con todo y con eso, los menristores consiguen realizar lo mismo que sus homólogos tradicionales pero con una energía mucho menor y en un espacio más pequeño.
HP los fabrica utilizando técnicas convencionales de litografía: colocando un conjunto de nanocables metálicos paralelos, recubriendo los cables con una capa de dióxido de titanio de unos pocos nanómetros de espesor y, a continuación, colocando una segunda matriz de cables perpendicular a la primera. Los puntos donde los cables se cruzan son los memristores, y cada uno puede ser tan pequeño que apenas miden tres nanómetros. Esta estructura de travesaño también hace posible empaquetar memristores en matrices muy densas.
